Esperanza en medio de apagones de más de 24 horas

Durante más de 24 horas seguidas, muchas familias en Cuba viven en la oscuridad sin electricidad, sin refrigeración y sin certeza de cuándo volverá la luz.
Durante más de 24 horas seguidas, muchas familias en Cuba viven en la oscuridad
sin electricidad, sin refrigeración y sin certeza de cuándo volverá la luz.
Sin embargo, en medio de esa oscuridad, hay algo que no se ha detenido:
la búsqueda de esperanza.
La situación
La crisis en Cuba ha alcanzado niveles que muchos de sus propios habitantes aseguran no haber visto antes.
Según reportes recientes publicados por Christianity Today y Mission Network News, la escasez de combustible, alimentos y medicamentos —sumada a prolongados apagones— está afectando profundamente la vida diaria de millones de personas.
Las interrupciones eléctricas pueden durar más de 24 horas, con breves períodos de suministro antes de que la oscuridad regrese. En este contexto, conservar alimentos, acceder a atención médica o simplemente mantener una rutina diaria se convierte en un desafío constante.
“La situación es muy complicada”, explica Moisés Pérez Padrón, director de RTM en Cuba. “Hay lugares donde las personas pasan más de un día entero sin electricidad, y luego reciben solo unas pocas horas de energía antes de otro apagón”.
En un mensaje reciente, compartió cómo es la vida cotidiana en estas condiciones:
“Por acá seguimos sin corriente. Tuvimos electricidad unos 50 minutos solamente. Tratamos de no abrir tan seguido el refrigerador para conservar la temperatura. No hemos podido grabar en estos días por la inestabilidad con la corriente. Nos encomendamos al Señor confiando en que Él obrará en medio de esta crisis. Gracias por tenernos presente. Sigan orando por nosotros.”
Un puente de esperanza
En medio de esta realidad, RTM continúa cumpliendo su misión como ministerio cristiano de medios, utilizando la radio y las plataformas digitales para compartir el mensaje de esperanza en Cristo.
Cada día, el equipo de RTM en Cuba produce breves reflexiones bíblicas que se transmiten a través de la señal 800 AM desde el Caribe Neerlandés y se comparten mediante plataformas como WhatsApp.
Pero detrás de cada contenido hay un desafío constante: la falta de electricidad.
El equipo trabaja aprovechando los breves momentos en que hay energía disponible. En ese tiempo, graban los mensajes en el estudio, cargan los dispositivos, preparan el contenido y lo distribuyen rápidamente. Es, literalmente, una carrera contra el tiempo.
Frente a estas limitaciones, han aprendido a trabajar con precisión, sabiendo que cada oportunidad cuenta.
Y cuando los audios finalmente llegan a los teléfonos, ocurre algo poderoso: pueden reenviarse de persona a persona, multiplicando su alcance incluso en medio de la escasez.
“Sabemos que la gente está buscando algo que realmente les dé esperanza”, afirma Padrón. “Y ahí es donde vemos cómo Dios usa estos mensajes”.
Incluso durante los apagones, algunas familias se reúnen alrededor de radios a batería u otros dispositivos alternativos para escuchar. En otros casos, los audios se comparten de manera sencilla y natural, ampliando su alcance mucho más allá de lo esperado.
Una iglesia presente
Más allá de los medios, las iglesias locales también están respondiendo a la crisis, acompañando a sus comunidades con ayuda práctica y apoyo espiritual.
En un contexto donde muchas estructuras sociales están debilitadas, la iglesia se ha convertido en un espacio vital de cuidado, comunidad y servicio.
Pero este también es un momento que invita a la iglesia global a unirse en oración.
Hoy, desde Cuba, estos son algunos motivos concretos para interceder:
- Que el Señor sostenga su obra en el país y que la iglesia continúe proclamando fielmente el evangelio. Porque, incluso en medio de la crisis, el evangelio sigue siendo la respuesta que Cuba necesita.
- Por un cambio en la nación que abra la puerta a tiempos mejores en lo político y económico, y que esto también permita un mayor avance del evangelio.
- Por las familias que enfrentan escasez diaria de alimentos, medicamentos y electricidad.
- Que el Señor capacite a su iglesia con sabiduría y firmeza para responder ante posibles cambios en el país.
La esperanza permanece
A pesar de los desafíos, hay algo que sigue creciendo en Cuba: la apertura espiritual.
“Las personas están buscando respuestas”, afirma Padrón. “Y están más abiertas a escuchar acerca de Dios”.
En medio de apagones, escasez y luchas diarias, la esperanza sigue encontrando camino.
A través de una señal de radio, un audio compartido o una simple palabra, el evangelio continúa avanzando.
Las palabras de Moisés reflejan no solo la dificultad, sino también la fe con la que enfrentan esta realidad:
“Nos encomendamos al Señor confiando en que Él obrará en medio de esta crisis… Sigan orando por nosotros.”
